Descubre 5 estrategias aliadas para fomentar el aprendizaje continuo en tu empresa y cómo ello puede impulsar la productividad en la era digital.
Transformaciones tecnológicas, tendencia a la sostenibilidad, nuevas demandas del mercado, necesidad de equidad… Motorizado por estos y otros factores, el ritmo acelerado del cambio en el mundo laboral actual exige a empresas y colaboradores por igual, una actitud proactiva hacia el aprendizaje continuo. Mantenerse al frente de la competencia y ser eficiente requiere, tal vez más que nunca, estar al día con las tendencias y avances en el campo, y la adquisición de nuevas habilidades fundamentales para el éxito.
Acompáñanos a conocer los pilares del aprendizaje continuo y cómo puede ayudar a que los colaboradores estén mejor preparados para los desafíos que traerá el mundo del trabajo.
¿Qué es el aprendizaje continuo?
El aprendizaje continuo consiste en brindar a los colaboradores, la oportunidad de mejorar sus habilidades a través de la adquisición de nuevos conocimientos y competencias que les permitan mejorar su desempeño en el trabajo. Implica, entonces, la expansión permanente del repertorio de saberes y destrezas ya sea de una manera formal a través de cursos y capacitaciones estructuradas, como de manera informal mediante la observación de otros más experimentados, lectura de artículos especializados y/o conferencias.
No obstante, que tenga lugar, no depende tanto de una decisión individual de cada colaborador, como de que los líderes hagan del aprendizaje continuo, una prioridad. Para eso, deben ser ejemplo y demostrar que ellos mismos expanden constantemente sus conocimientos.
Importancia del aprendizaje continuo
El aprendizaje continuo es una ecuación para el éxito. A través de las nuevas y mejoradas habilidades de los colaboradores, las empresas se benefician en la forma de:
- Mayor productividad: talentos mejor preparados rinden más y son más eficientes.
- Lealtad del personal: ésta crece cuando los colaboradores sienten que la empresa invierte en su desarrollo.
- Reputación como marca empleadora: las empresas que invierten en aprendizaje continuo son percibidas como innovadoras y comprometidas con sus equipos.
También para los talentos marca la diferencia. Según datos difundidos por Inserver, el 42% de los colaboradores estaría dispuesto a dejar su empleo de no encontrar oportunidades de aprendizaje. Esto pone en evidencia que, en el mundo laboral actual, en el que los colaboradores esperan de sus empleos más que un salario en dinero, contar con una cultura de aprendizaje continuo se ha convertido en un factor de retención de primerísima importancia.
En este sentido, y especialmente para las nuevas generaciones, existe una expectativa de crecimiento profesional a partir de programas de capacitación que permitan aprender y desarrollar nuevas habilidades en la empresa.
¿Cómo fomentar el aprendizaje continuo en las empresas?
A través del aprendizaje continuo, los colaboradores pueden convertirse en motor de innovación. Los impulsa a buscar formas nuevas de abordar las tareas cotidianas, así como también les permite identificar necesidades emergentes y darles soluciones creativas.
Y aunque sus beneficios son evidentes, instalar una cultura de aprendizaje continuo en las empresas requiere de un compromiso permanente que debe reafirmarse en el tiempo. Se deben proporcionar recursos y tiempo para crear iniciativas a favor de la gestión de talento e impulsar un trabajo articulado con líderes, pues son ellos quienes promueven el aprendizaje en sus equipos.
Ejemplos de estrategias de aprendizaje continuo
En este camino de largo plazo, algunas estrategias aliadas que podemos incluir son:
- Adoptar un enfoque basado en habilidades
Con el derrumbe del ‘techo de papel’, es decir, de las titulaciones universitarias, la gestión del talento ha empezado a virar en favor de las habilidades. Esto permite a las empresas no sólo reducir la brecha del talento, sino contar con personal con las competencias necesarias para adaptarse a los rápidos cambios del mercado.
Se trata, entonces, de catalogar las habilidades necesarias en unidades de aprendizaje más pequeñas, para brindar a los colaboradores acceso a un rango más amplio de conocimientos aplicables.
- Fomentar grupos de colaboración
Crea oportunidades para que, talentos con distintas habilidades y conocimientos, trabajen en conjunto en la resolución de desafíos complejos. Las iniciativas de colaboración brindan oportunidades para compartir enfoques y saberes, a la vez que se fomenta una cultura innovadora.
- Implementar programas de mentoría
La mentoría es una estrategia probada que puede ayudar a los colaboradores a desarrollar su potencial. Aunque suele pensarse para las etapas tempranas de la carrera, su valor se extiende a todo el ciclo laboral. Un mentor brinda apoyo, consejo, refuerzo y es un ejemplo constructivo. Pero, como cada colaborador tiene necesidades individuales, para ser efectivo, un programa de mentoría debe ofrecer la flexibilidad suficiente para adaptarse a las características singulares de cada aprendiz.
- Ofrecer una variedad de opciones de capacitación
Con sus diferencias individuales, cada colaborador trae a la organización su propio bagaje formativo, personalidad e intereses, así como una forma particular de acercarse al conocimiento y aprender. En consecuencia, es importante ofrecer una variedad de alternativas de capacitación que permitan satisfacer estos distintos enfoques y preferencias. Algunas propuestas en este sentido incluyen: on-the-job trainings, asignaciones temporales para proyectos específicos, capacitaciones en línea, workshops y seminarios, talleres interactivos personalizados, bootcamps y simulaciones de rol, entre otros.
- Crear canales temáticos
Si la organización cuenta con herramientas de comunicación interna, crea canales con temáticas específicas y con fines formativos. Por ejemplo, puede implementarse un espacio para desarrolladores en el que se intercambien ideas de inteligencia artificial y machine learning, o que reúna a los equipos de ventas y marketing para enfocarse en iniciativas de crecimiento.
Además, estos canales pueden utilizarse para compartir recursos educativos, como artículos, videos y podcasts relevantes, o para organizar sesiones de preguntas y respuestas con expertos internos e invitados. De este modo, se fomenta una cultura de colaboración y aprendizaje continuo, permitiendo a los colaboradores ganar nuevos conocimientos y mantenerse actualizados sobre las últimas tendencias y mejores prácticas en su campo.
Desafíos al implementar el aprendizaje continuo
Como dice el refrán: “Quien no avanza, retrocede”. Y hoy más que nunca las empresas son escenario de su veracidad. Como vimos, la necesidad de la adquisición permanente de nuevos conocimientos y habilidades, así como de mantenerse actualizado en las tendencias de la industria, se ha vuelto un imperativo tanto para las organizaciones como para sus colaboradores.
Pero, si bien el aprendizaje continuo es un aliado invaluable para lograrlo, como sucede con otros ámbitos de la gestión empresarial, no está libre de desafíos. Entre ellos se destacan:
- Resistencia al cambio
Aunque contar con oportunidades de desarrollo suele ser un valor importante para los colaboradores, el personal puede mostrarse reacio a adoptar formas de aprendizaje que empujen fuera de la zona de confort.
Para contrarrestar este desafío, puede contribuir el comunicar claramente los beneficios y la importancia del aprendizaje continuo, e involucrar a los colaboradores en el diseño de las estrategias de formación.
- Limitaciones de tiempo y recursos
La vorágine de la vida moderna conlleva usualmente que los colaboradores tengan agendas apretadas tanto dentro como fuera de la empresa, limitando el tiempo disponible para destinar al aprendizaje. Además, existen, en ocasiones, dificultades presupuestarias por parte de las empresas para financiar programas de formación continua.
Una buena alternativa para hacer frente a ello es integrar el aprendizaje a la jornada laboral, proporcionando recursos accesibles y flexibles, cursos gratuitos o a muy bajo costo.
- Mantenimiento de la motivación
Como vimos, el aprendizaje continuo es una política de largo plazo. Esto supone que, el entusiasmo y el compromiso inicial frente a las propuestas, podría decaer con el tiempo.
Contra esta tendencia, muy esperable, por cierto, puede ser útil ofrecer reconocimiento y recompensas, crear un entorno de apoyo y proporcionar oportunidades de desarrollo que sean relevantes y atractivas, y en las que puedan ponerse en práctica las nuevas habilidades y conocimientos.
El futuro del aprendizaje continuo
El futuro es siempre un lugar de incertidumbre. Y si bien no puede saberse con certeza qué depara, las tendencias tecnológicas actuales, los cambios demográficos y las necesidades ligadas a la sustentabilidad, hacen suponer que el mundo laboral del mañana requerirá de una serie de habilidades y conocimientos específicos, tanto técnicos como soft; lo que convierte al aprendizaje continuo en una herramienta esencial para preparar a los trabajadores para las exigencias que vendrán.
Competencias requeridas para el trabajador del futuro
Frente al nuevo entorno digital, indica UNESCO, se requerirán competencias blandas como: inteligencia artificial, empatía, creatividad, pensamiento crítico, comunicación efectiva, colaboración, resolución de problemas complejos, alfabetización digital y perseverancia o resiliencia.
Más aún, el Foro Económico Mundial advierte acerca de una necesidad creciente de conocimientos especializados en marketing, desarrollo de softwares, tecnologías de almacenamiento, desarrollo web, inteligencia artificial, ventas, diseño gráfico, gestión de la información e interacción humano-computacional.
Estas competencias no sólo son vitales para enfrentar los desafíos actuales, sino que permitirán a los colaboradores adaptarse y desarrollarse en un entorno laboral en permanente evolución. Se reafirma, entonces, la importancia del aprendizaje continuo, en tanto que sólo a través de una formación constante y actualizada es posible adquirir y mantener estas cualidades y habilidades críticas en la era digital y de creciente expansión de la inteligencia artificial.
Conclusión
En un mundo laboral en rápida transformación, las empresas que fomenten una cultura de aprendizaje continuo estarán mejor posicionadas para enfrentar los desafíos del futuro. Así, garantizarán que sus colaboradores adquieran y mantengan competencias relevantes para impulsar la innovación y el crecimiento organizacional.
Sé parte del mundo laboral del mañana, con el respaldo de VISMA LATAM y su sistema de gestión del aprendizaje y formación. Para más información y detalles, escríbenos a [email protected] o contáctanos aquí.
Fuentes:
● AHASLIDES. Cultura de aprendizaje continuo. Todo lo que necesitas saber en 2024
● EDUCATICS. Desafíos y soluciones en la implementación de estrategias de enseñanza
● FORO ECONÓMICO MUNDIAL. The future of jobs report 2020
● IE UNIVERSITY. El aprendizaje continuo, factor crítico de supervivencia
● INSERVER. La importancia del aprendizaje continuo en las empresas
● LAPZO. ¿Cómo fomentar el aprendizaje continuo en tu empresa?
● LINKEDIN. El 42% de tus empleados te podrían abandonar por falta de esto en tu empresa
● LINKEDIN. Cómo fomentar el aprendizaje continuo en su organización: la clave para el crecimiento y el éxito
● MEDIUM. El aprendizaje continuo: la clave para el éxito profesional
● MENTORING.ORG. Cómo construir un programa de mentoría exitoso
● UNESCO. Los futuros que construimos: habilidades y competencias para los futuros de la educación y el trabajo
● VISMA. El futuro del trabajo: tendencias y predicciones
● VOXY. Lifelong learning: 15 estrategias de aprendizaje continuo para empresas
● WORKRAMP. Continuous learning: What it is & why it’s important for your business