Cómo mejorar el clima organizacional: 5 estrategias para un ambiente laboral saludable

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Descubre prácticas efectivas para promover un clima organizacional positivo. Explora estrategias claves para fomentar la colaboración, la motivación y el bienestar en tu entorno laboral.

Así como hay personas abiertas, cálidas y contenedoras, o autoritarias, gruñonas e inflexibles, con todos los matices en medio, en el mundo del trabajo existen organizaciones con distintos estilos jerárquicos en la distribución de roles, apertura a la comunicación, tendencia a la autonomía y reconocimiento del bienestar de los colaboradores, por citar tan sólo algunos de sus muchísimos aspectos. De igual modo, alcanza una rápida consulta con el sentido común, para saber que no será lo mismo desempeñarse en una u otra de estas empresas.

Es precisamente por ello que, en el mundo empresarial contemporáneo, el clima organizacional se ha convertido en un factor clave que influye tanto en la eficiencia como en la sostenibilidad de las organizaciones. Es que, lejos está de ser un concepto abstracto. Palpita y se encarna a diario en los colaboradores y, en consecuencia, en el rendimiento general de cada empresa. En pocas palabras, la manera en que los trabajadores perciben su entorno laboral, interactúan entre sí y se comprometen con sus tareas, es reflejo directo del clima organizacional. Entonces, a la vez que impacta en la moral y motivación del personal, juega un rol esencial en la retención del talento, la productividad y la capacidad de innovación. Sigue leyendo, y conoce más sobre este aspecto esencial para el éxito y la competitividad en los tiempos que corren.

¿Qué es el clima organizacional? Definición y características

El clima organizacional es la percepción global subjetiva que el personal tiene acerca del ambiente de trabajo en una empresa. Es decir, es la manera en que sienten su experiencia allí, lo que impacta directamente en el estado de ánimo general y la disposición a trabajar para una determinada organización. Por ende, tiene el potencial de alterar positiva o negativamente, el comportamiento y el desempeño de los colaboradores.
No obstante, y aunque están relacionados, es importante no confundir el clima con la cultura organizacional. Mientras esta última alude a los valores, las normas y las prácticas aceptadas en una empresa, el primero pone el acento en la manera en que el personal se siente acerca de ello.

Tanto como la cultura, el clima organizacional es influido por múltiples otros factores. Entre ellos, el estilo de liderazgo predominante entre los directivos y supervisores, la calidad y efectividad de la comunicación, la manera en que se reconocen y recompensan los logros, las características del entorno físico, las políticas relacionadas con el balance vida-trabajo y las oportunidades de capacitación y desarrollo profesional.
Se pone en evidencia, entonces, que el clima organizacional no es continuo ni permanente. Por el contrario, puede fluctuar según la combinación siempre particular de expectativas, comportamientos y actitudes de las personas, tanto como por variables culturales, sociales y económicas de las instituciones.

Importancia del clima organizacional en las empresas

Puesto que el clima organizacional refleja la manera en que los colaboradores se sienten, impacta directamente en su cohesión, motivación y rendimiento, así como en la retención del talento. En este sentido, cuando los trabajadores están satisfechos y se perciben realizados, su compromiso con la empresa y la tarea es mayor. Su productividad crece, a la par del desempeño operativo y financiero de la institución.

Asimismo, un clima organizacional positivo promueve el bienestar laboral al crear un entorno de respeto, colaboración y apoyo mutuo. Esto no sólo es de enorme relevancia para atraer y retener talentos, sino que favorece su creatividad y capacidad de innovación, en tanto que aumenta la probabilidad de que sientan seguridad para expresar sus ideas, tomar riesgos y contribuir en la resolución de problemas.

Diagnóstico del clima organizacional actual

Dada la importancia del clima organizacional para el desarrollo de una empresa, su análisis y perfeccionamiento es central para establecer bases firmes por las que seguir construyendo. Permiten, además, delimitar acciones correctivas.
En esta línea, y con el respaldo de algunas herramientas técnicas de medición, como grupos focales y encuestas, el diagnóstico de clima organizacional es un análisis que permite identificar la percepción y valoración que tienen los colaboradores acerca de su trabajo, compañeros, líderes y el entorno de su organización. Por ello, este puede contribuir a reforzar las ventajas competitivas y la marca empleadora, pero sobre todo a identificar puntos de mejora para que los colaboradores se sientan comprometidos.

Estrategias para mejorar el clima organizacional

Incluso en las empresas que mayor cuidado destinan a cultivar el bienestar del personal, los vínculos interpersonales y las áreas de trabajo, es factible que, una vez realizado el diagnóstico de clima organizacional, se identifiquen una o más, áreas de oportunidad. Por eso, te invitamos a continuación, a explorar algunas estrategias aliadas a la hora de implementar mejoras:

1.Transparencia comunicativa

Fomenta una comunicación abierta y honesta entre los distintos niveles jerárquicos y el personal. Esto incluye compartir información relevante sobre la empresa, sus objetivos y decisiones importantes. Además, los colaboradores deben tener claro qué se espera de ellos.
De igual modo, es importante poner en práctica la escucha activa de los trabajadores. Especialmente en momentos de dudas o conflictos, pero también regularmente para indagar cómo se sienten.

2.Reconocimiento y recompensas

Incluso quienes aman su trabajo, suelen esperar obtener algún tipo de compensación por éste; tanto en términos económicos como de satisfacción personal y crecimiento profesional.
En consecuencia, es esencial valorar el esfuerzo y los logros de los colaboradores. Esto puede hacerse mediante elogios, premios y/o incentivos. De este modo, el personal se siente motivado, a la vez que se fortalece su sentido de pertenencia y satisfacción laboral.

3.Desarrollo profesional

Invertir en capacitación y crecimiento del personal contribuye a un clima organizacional saludable. Puedes ofrecer oportunidades de formación, mentoría y promociones internas.
Cuando los colaboradores ven con claridad que sus contribuciones los conducen a progresar en su carrera, se sienten más comprometidos y satisfechos. Por su parte, la empresa se beneficia al contar con profesionales con habilidades más sólidas, que la hacen más competitiva y rentable.

4.Equilibrio entre trabajo y vida personal

Tanto el trabajo como los espacios personales son importantes para la vida. Por eso, es crucial cuidar de ambos. De lo contrario, las repercusiones sobre la salud mental y física de las personas pueden resultar muy costosas, lo que impactará directamente en la empresa. Por ello, es prioritario promover activamente el equilibrio vida-trabajo, lo que redundará en una mayor motivación y predisposición de los colaboradores a atender ambas facetas. En este sentido, resultan buenos aliados los horarios flexibles, el teletrabajo y los programas de apoyo emocional.

5.Iniciativas de bienestar

En la misma línea, para cuidar el clima organizacional es importante implementar programas que fomenten el bienestar integral de los colaboradores. Para ello, pueden implementarse pausas activas, espacios de relajación y actividades de yoga o mindfulness. Es clave, además, cuidar el ámbito laboral en su conjunto, prestando especial atención al mobiliario elegido, su distribución y limpieza. Es sabido que, una persona saludable, es más productiva y feliz.

Resultados y evaluación continua

Como con cualquier otra iniciativa de mejora en la empresa, es importante medir y evaluar si los objetivos buscados con las acciones implementadas se han logrado y en qué medida. Esto permite, además, identificar áreas de oportunidad.
Para ello, y tal cómo se mencionó ya para la etapa diagnóstica, existen herramientas como las encuestas de clima organizacional y el análisis de datos, que permiten medir el impacto de las estrategias implementadas. De igual modo, es de gran relevancia contar con informes periódicos que permitan vislumbrar avances y hacer seguimiento de los aspectos a mejorar.
Es a partir de estos resultados tangibles, que pueden planearse e implementarse ajustes estratégicos en pos de la mejora continua.

Conclusión

Como puede verse, el clima organizacional es un barómetro del bienestar y la eficiencia del personal. Cuanto más positivo, mayor será la motivación, el compromiso y la productividad de los colaboradores. Por eso, su cuidado debe ir más allá de acciones e iniciativas aisladas. Se trata de un compromiso diario hacia un ambiente de trabajo en el que cada miembro del equipo se sienta valorado y escuchado.
En este sentido, en Visma contamos con una solución centrada en los talentos, que te permite medir su compromiso y el clima organizacional. Para más información, escríbenos a [email protected] o contáctanos aquí.

Fuentes

Sobre el autor

Especialista con más de 20 años de experiencia en posiciones de marketing y comunicaciones en diferentes países. Actualmente es responsable del posicionamiento y generación de demanda de Visma y sus compañías en el mercado latinoamericano.

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