Importancia de la ciberseguridad en las empresas: 4 razones a no perder de vista

Importancia de la ciberseguridad en las empresas 4 razones a no perder de vista
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Descubre la importancia de la ciberseguridad en las empresas y cómo proteger tus datos frente a amenazas comunes.

La tecnología ha transformado y mejorado la manera de hacer negocios y administrar las empresas; pero ha introducido también, una serie de nuevos riesgos de ciberseguridad, advierte el Foro Económico Mundial. Por eso, es fundamental que los líderes en las organizaciones conozcan y comprendan estos desafíos, y cómo gestionarlos para garantizar la integridad de los datos de sus empresas, clientes y productos.
La mejor defensa para una organización es evaluar con precisión su riesgo, implementar políticas de ciberseguridad para manejarlo de forma eficaz y desarrollar una estrategia que se ajuste a su perfil institucional.

Importancia de la ciberseguridad en las empresas

En el ámbito institucional, la ciberseguridad se refiere a toda práctica orientada a la protección de los sistemas informáticos, aplicaciones y dispositivos, datos y activos financieros de una organización, de distintas formas de ataque malicioso y amenazas cibernéticas. 

Su importancia es clave. A nivel empresarial, la ciberseguridad es un componente central de la estrategia de gestión de riesgos de una organización, asegura IBM

¿Por qué es crucial la ciberseguridad? 

Tanto como evitar daños, contar con iniciativas de ciberseguridad sólidas ayuda a fortalecer la credibilidad de la empresa en el mercado, genera confianza en sus clientes y asegura su sostenibilidad a largo plazo en un entorno cada vez más digital y conectado.

En este sentido, las ventajas incluyen: 

  • Protección de datos sensibles, como información de los clientes, registros financieros y propiedad intelectual. 
  • Prevención de pérdidas financieras. Los ataques cibernéticos pueden paralizar las operaciones de una empresa, al tiempo que la recuperación posterior a una ruptura de seguridad implica costos y potenciales sanciones. 
  • Cumplimiento de regulaciones. La mayoría de los países cuentan con normativas de protección de datos y privacidad que exigen a las empresas el resguardo de la información de sus clientes. 
  • Preservación de la reputación. La confianza del cliente es un pilar de todas las empresas; y ésta puede verse vulnerada por el robo de información y datos sensibles. 

Amenazas comunes de ciberseguridad para las empresas

Con el impulso y la expansión que ha ganado la digitalización, las empresas enfrentan un creciente número de amenazas de ciberseguridad que ponen en riesgo su información y operaciones. El desafío es significativo, puesto que estas amenazas no sólo evolucionan rápidamente en complejidad, sino que se vuelven cada vez más difíciles de detectar y prevenir. 

Desde el robo de datos confidenciales hasta ataques de ransomware capaces de paralizar sistemas completos, son muchos los tipos de ataque con el potencial de poner en jaque la operatividad de las organizaciones. Conocerlos es central en el camino de desarrollar estrategias de protección efectivas: 

Tipos de amenazas

Según detalla Gartner, las amenazas de ciberseguridad más comunes incluyen: 

  • Phishing e ingeniería social. Los ciberdelincuentes engañan a personal con acceso a la red de la empresa para que entreguen sus datos, y así poder ingresar al sistema y extraer información sensible.
  • Debilidades en los servicios de internet y la nube. Estas amenazas se relacionan con la incapacidad de las empresas, sus socios o proveedores para proteger adecuadamente las redes de servicios que almacenan la información.
  • Contraseñas vulnerables. Usuarios maliciosos introducen softwares u otras técnicas de piratería para identificar contraseñas débiles o que han sido usadas repetidamente, y así acceder a sistemas, datos o activos confidenciales. 
  • Filtración de la información. De manera inadvertida o deliberada, personal autorizado difunde o hace un uso indebido de los datos de acceso que le han sido confiados en su rol.
  • Espionaje de la red de internet. Los atacantes pueden espiar las redes públicas o no seguras, así como interceptar el tráfico de datos por fallas en el cifrado de los mensajes en el firewall de la organización. 
  • Ataques a la cadena de suministro. Así como los riesgos internos, cuando los socios o proveedores ven sus sistemas comprometidos, se favorece el ataque a la propia empresa o puede filtrarse información confidencial. 
  • Ransomware. Un software malicioso infecta los sistemas de la organización y restringe el acceso a datos o al sistema en su conjunto. Luego, los atacantes suelen pedir el pago de un rescate de la información bajo amenaza de difundir los datos. 
  • Ataques DoS. Los ataques de denegación de servicio implican la sobrecarga o la inundación de los sistemas empresariales, provocando su apagado o ralentización. 

Casos y estadísticas

Aunque estas amenazas pueden parecer lejanas, demasiado técnicas o incluso parte de un guión de película, sus riesgos y consecuencias son muy reales para las empresas e instituciones de todo tipo en un mundo hiperconectado y cada vez más dependiente de la digitalización. Sin ir más lejos, octubre de 2024 cerró para una de las principales organizaciones bancarias de Perú, con una voluminosa filtración de datos que catapultó su nombre a los principales diarios del mundo. 

Tras el ataque informático, que llevó a la suspensión de la atención a través de todos sus canales, la entidad bancaria debió reconocer que, pese a que considera la seguridad de sus clientes una prioridad, los datos de un grupo de personas habían quedado expuestas de forma no autorizada, a un ‘hacker’.

Sin embargo, éste está lejos de ser un caso aislado. Según un relevamiento de ManageEngine en Latinoamérica, el 59% de las empresas detectaron en 2023 un aumento en las infracciones de ciberseguridad, lo que representa un crecimiento respecto de años anteriores. 

En esta misma línea, datos difundidos por Techopedia revelan que, tan sólo en 2022, a nivel global las empresas detectaron 493,33 millones de ataques de ransomware. De igual modo, el phishing seguiría siendo el ciberataque más frecuente, con aproximadamente 3.400 millones de correos spam al día. 

Políticas y medidas de ciberseguridad en las empresas

Cada vez más, las juntas directivas se manifiestan interesadas por la ciberseguridad, arroja un sondeo de Fortinet sobre las brechas de competencias en el tema. Y aunque hay en ello cierto interés personal puesto que los datos indican que directores o ejecutivos han enfrentado a nivel mundial multas, tiempo en prisión y pérdida de su puesto de trabajo después de un ciberataque, se trata, además, de una preocupación transversal en las empresas. 

En este sentido, agrega el relevamiento, la ciberseguridad en las organizaciones depende de la combinación de tres factores clave: capacitación, concientización y tecnología especializada. 

Importancia de la capacitación y concientización del personal

Contar con profesionales de IT y seguridad mejor informados y calificados es esencial para proteger a las organizaciones de potenciales ataques cibernéticos. En consecuencia, son pasos fundamentales refinar tanto los procesos de reclutamiento, como invertir en la capacitación y certificación de los talentos que ya son parte de la empresa. 

Paralelamente, es de vital importancia que los colaboradores en todos los niveles jerárquicos y áreas sean conscientes de su rol específico en el resguardo de la seguridad informática. Deben conocer, asimismo, las medidas necesarias para evitar ser ellos mismos víctimas de phishing o del robo de información. Se trata, entonces, de promover mejores prácticas entre todo el personal, haciendo de la ciberseguridad una responsabilidad de todos.  

Esto será especialmente importante a medida que se desarrollen nuevas amenazas  y que tecnologías como la IA, hagan que los ataques sean más precisos y sofisticados a mayor escala, advierte Fortinet. 

Herramientas y tecnologías de protección

Las herramientas de ciberseguridad son softwares, dispositivos y procesos especialmente diseñados para proteger redes, activos, programas y datos de ataques y daños por accesos no autorizados, explica Invgate. De este modo, en el marco de la estrategia de seguridad de una organización, brindan varias capas de defensa contra eventuales amenazas, al mismo tiempo que identifican vulnerabilidades. 

Entre estas herramientas y tecnologías de protección se cuentan, según la revista Seguridad 360:

  • Firewalls de nueva generación (NGFW): ofrecen funcionalidades avanzadas para la protección de redes corporativas, como inspección de tráfico en tiempo real, prevención de intrusiones y control de aplicaciones. Gracias a ello, permiten una defensa más completa contra amenazas avanzadas. 
  • Sistemas de prevención de intrusiones (IPS): monitorean el tráfico de red para detectar y prevenir movimientos sospechosos, ayudando a identificar actividades maliciosas antes de que puedan causar daño. Su efectividad aumenta cuando se integran con bases de datos de amenazas conocidas.
  • Soluciones de gestión de identidad y acceso (IAM): garantizan que sólo el personal autorizado tenga acceso a determinados datos y sistemas empresariales. Estas herramientas se benefician de tecnologías como la autenticación de factores múltiples para añadir capas de seguridad.  
  • Plataformas de protección de endpoints (EPP): todo dispositivo capaz de conectarse a una red y de enviar o recibir información (endpoint) tiene el potencial de ser aprovechado por un atacante. Por eso, los EPP aseguran que todos estos dispositivos estén protegidos contra amenazas como malware o ransomware. 
  • Soluciones de seguridad en la nube: estas herramientas específicas ayudan a monitorear y gestionar la seguridad de aplicaciones y datos en la nube. 

El futuro de la ciberseguridad en las empresas

El entorno actual está evolucionando en varios aspectos centrales incluyendo, según Gartner, la creciente complejidad de la red, la infraestructura y la arquitectura; lo que añade desafíos de gestión y seguridad. De igual modo, las amenazas tienden a ser cada vez más sofisticadas y difíciles de detectar, lo que aumenta el riesgo de que los ataques logren su cometido. 

Por otro lado, las vulnerabilidades de terceros representan un punto débil significativo, al igual que la “deuda de ciberseguridad” (es decir, la acumulación de sistemas y prácticas desactualizadas) y los sistemas ciberfísicos que combinan tecnología digital con componentes físicos. 

Por ello, y dado que en conjunto estos aspectos implican un riesgo de seguridad para las organizaciones, el futuro de la ciberseguridad demandará a las empresas una estrategia cada vez más integral

En ese camino, contar con políticas de seguridad claras ayudará a las organizaciones a establecer protocolos sólidos para mitigar riesgos y responder ante incidentes. 

Asimismo, será crucial invertir en tecnologías avanzadas y la capacitación continua de los colaboradores en todos los niveles de la organización, para fortalecer la adaptabilidad institucional en un entorno cada vez más desafiante. 

Para acompañarte en este camino, en Visma Latam contamos con soluciones de vanguardia en la gestión del talento humano. Escríbenos a [email protected] o contáctanos aquí. Será un gusto asesorarte. 

Fuentes

Sobre el autor

Especialista con más de 20 años de experiencia en posiciones de marketing y comunicaciones en diferentes países. Actualmente es responsable del posicionamiento y generación de demanda de Visma y sus compañías en el mercado latinoamericano.

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